¿A qué huelen las nubes? II – Entrevista a Jordi Torres

Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn

En el anterior artículo sobre Cloud Computing “¿A qué huelen las nubes?” hice poco más que  ubicar la tecnología actual del cloud en el corto timeline de la informática, prometí una entrevista con el autor del libro “Empresas en la nube”, Jordi Torres Viñals y aquí os la dejo.

Para conocer más en detalle quien es Jordi Torres podéis leer su currículum en su blog.
Como resumen, quedarnos con qué es doctor en informática por la UPC, catedrático en la UPC y BSC y en la actualidad centra su investigación en la sostenibilidad de los recursos TIC en el escenario del Cloud Computing.

Pregunta. Practicamente gran parte de la población, consciente o inconscientemente están usando recursos del cloud computing. Quizás este ha sido el primer cambio tecnológico forzado por la masa de usuarios y no por los requerimientos de empresas o universidades para aplicaciones concretas. Tu libro se titula “Empresas en la nube”.  ¿A quién va dirigida la lectura? ¿Acaso las empresas aun no son conscientes de este escenario?

Respuesta. El libro va dirigido especialmente a las personas que toman decisiones en las empresas, aunque por su carácter divulgativo tiene un público potencial muy amplio. El Cloud Computing abre todo un campo de posibilidades para las pyme que antes solo podían permitirse las grandes empresas. Haciendo un símil futbolístico, lo que realmente ofrece a la pequeña y mediana empresa la nube en Internet es jugar en la misma liga que las grandes compañías. No apuesto para que todas las empresas deban adoptar el Cloud Computing a cualquier nivel. El Cloud no ha de cambiarlo todo, sólo aquello que sirva para mejorar la empresa. Y son las empresas quien conocen su negocio concreto y las que pueden decidir si les es útil adoptar esta nueva herramienta, pero para ello deben saber de que se trata, que es el propósito principal del libro, explicar de manera amena qué es este nuevo paradigma de computación que como ustedes saben ya está aquí.

P. Llevas muchos años trabajando en la supercomputación. Podríamos decir que desde “siempre”. Los economistas nunca se mojan con predicciones, pero a ver los informáticos: ¿Preveías que en tan pocos años esas super-arquitecturas y el know-how que destinábais a investigación, procesos de cálculos intensivos como meteorología, etc… serían requeridas por los usuarios finales y empresas para hospedar sus aplicaciones o … compartir las fotos de un viaje con millones de usuarios?

R. Se podía preveer, especialmente desde que llegó internet a las empresas, que este tipo de arquitecturas y know-how de supercomputación serían usados cada vez por un número mayor de empresas. Pero el “boom” de las redes sociales, por decirlo de alguna manera, personalmente no me lo podía imaginar. Para mi era impensable que se pudiera consumir como se hace ahora: desde cualquier lugar, en cualquier momento y desde cualquier dispositivo.

P. Centrémonos en las empresas. Como desarrolladores web ya estamos habituados a hospedar las soluciones en recursos externos. Los siguientes pasos que empiezan a darse pueden implicar cesiones de datos con las implicaciones de seguridad que eso conlleva y que preocupa al empresario. El hecho de que en España tengamos unas de las legislaciones más concretas del mundo en lo que a protección de datos personales se refiere, ¿hay que verlo como una ventaja, o como un inconveniente para seguir la inercia del resto del mundo?

R. Estoy seguro que ustedes pensarán como yo que se trata de unas leyes que van atrasadas respecto a los avances tecnológicos y las necesidades de las empresas. Pero pienso que no solo España. A nivel de la Unión Europea, aún queda camino por recorrer legislativamente hablando, y es un factor estratégico que las administraciones adapten sus leyes a la nueva realidad de servicios on line desde un punto de vista global, evitando que las empresas europeas sean menos competitivas con respecto a muchas de otras partes del mundo. Además, es necesario también que el propio mundo tecnológico del Cloud Computing mejore mecanismos que la favorezcan, como el perfeccionamiento de políticas de encriptación o nuevas prácticas estandarizadas, garantizando altos niveles de disponibilidad, accesibilidad o escalabilidad, pero sobre todo también, integridad, confidencialidad y trazabilidad de los datos. Los defensores de este nuevo paradigma aseguran que, en poco tiempo, estará lo suficientemente maduro como para que todos estas inquietudes desaparezcan.

P. Hablemos ahora de energía. Actualmente, por desgracia pocas cosas son sostenibles. Nuestro modelo de crecimiento tecnológico ha seguido la inercia de la revolución industrial. Viendo el crecimiento de la nube, la sostenibilidad es una opción o un requerimiento?

R. Yo creo que ya nadie pone en duda que la sostenibilidad es un requerimiento global si queremos seguir avanzando. Y no es una opción, sino un requerimiento, por el simple hecho del gran aumento en la demanda mundial de energía, que generaran una serie de retos a nivel internacional que pasarán por el encarecimiento progresivo de las energías fósiles y la inevitable repercusión sobre las economías.

P. ¿Actualmente ya se estan aplicando criterios de sostenibilidad y eficiencia energética? ¿o se sigue creciendo por inercia?

R. Existen dos líneas de trabajo fundamentales para poder compatibilizar la necesidad de energía actual y futura, teniendo en cuenta tanto el medio ambiente como la capacidad económica de los estados: de un lado, la implantación de más energías renovables; y por el otro, un uso más racional y consciente de la energía, o lo que es lo mismo, la necesidad de políticas de eficiencia energética. Y es que en el caso de las TIC, todavía queda mucho trabajo por hacer.

P. Al leer tu libro y asimilar cifras reales energéticas de estos centros de datos, se toma conciencia de la relación entre energía y datos. Uno llega a plantearse si los países que tienen una dependencia energética de otros países podrían mantener su propia nube a unos costes asumibles?

R. Ciertamente en mi libro planteo los riesgos de la dependencia de información que representa para nuestra sociedad la deslocalización de los CPDs en otros paises. Ahora bien, estas fábricas de información requieren muchos miles de kilovatios de energía para funcionar, de modo que si aproximadamente el 75% del medio energético global se importa en el caso de España, esta dependencia exterior se mantiene, aunque los CPDs se hayan aproximado al territorio. Ante el problema de la crisis energética, algunos autores auguran, partiendo de elementos suficientemente realistas, que se puedan sufrir restricciones en las importaciones de energía, ya sea porque en los países de origen no se genere la suficiente, como porque puedan pasar acontecimientos equivalentes a los que se han vivido en muchos países del norte de África durante el 2011, o, simplemente, por causas de desastres naturales sobrevenidos. Por eso la solución de mover los servidores al territorio donde hayan de proveer la información no es suficiente, ya que se sigue sufriendo la misma dependencia, aunque se trate estrictamente de dependencia energética. Al fin y al cabo, la información es energía, ya que sin energía no hay información. Por tanto, parece que la única opción viable es aumentar la producción de energías autóctonas para alimentar de manera segura estas nuevas fábricas tan esenciales para el funcionamiento de la sociedad de la información. Estrictamente hablando, de autóctonas sólo se pueden considerar las energías renovables, ya que si bien España dispone de carbón, está previsto que se deje de extraer en un futuro, tal y como se aprobó a nivel de la Unión Europea.

P. ¿Qué papel estan jugando actualmente las energías renovables en la alimentación de la mayoría de los centros de datos?

R. Depende mucho de la ubicación de los centros de datos. Por ejemplo en el norte de Estados Unidos hay muchos que se alimentan con energía hidráulica, pero hay muchisimos otros que se alimentan con energía obtenida en buena parte por la quema de carbón. En España, aunque dependiendo de la ubicación, los centros de proceso de dados son alimentados a partir del mix de la red eléctrica. Hay que tener presente que, en España, el año 2010, las energías renovables ya aportaron casi un 35% de la generación eléctrica. Si, además, se tiene en cuenta el proceso de reducción de costes sobre la producción que están llevando a cabo, tanto por el aumento de implantación como por la eficiencia de los propios procesos de producción, no es difícil entender la estimación siguiente: hacia el año 2020, las energías renovables pueden ser ya competitivas incluso sin las primas que actualmente reciben.

P. ¿Crees que nosotros, los desarrolladores de servicios web, podemos contribuir de alguna manera a la sostenibilidad?

R. La esperanza radica en las grandes mejoras que, utilizando las TIC, aún se pueden llevar a cabo en diferentes sectores. Y es que aún queda mucho camino por recorrer para reconducir este modelo económico y social basado en el consumo desbocado. Las TIC y el Cloud Computing en particular, están llamadas a desempeñar un papel capital en la consecución del desarrollo sostenible que nuestra sociedad necesita, mejorando su eficiencia energética y consiguiendo que los sistemas de transporte, los edificios y las ciudades sean más inteligentes por ejemplo. O que los nuevos modelos de negocio, prácticas de trabajo o estilos de vida en general sean más eficientes usando el Cloud Computing. Está claro que vosotros sois los que estais desarrollando estos servicios TIC que hacen realidad este nuevo escenario más sostenible. Sin estos servicios no podemos avanzar hacia una sociedad más sostenible.

P. A menudo nos encontramos con las dudas sobre si subirse al Cloud o no de quienes contratan nuestros servicios como desarrolladores ya que no tienen claro hasta que punto es una moda pasajera o va a quedarse el Cloud Computing . ¿Qué les podemos decir?

R. Que nuestra sociedad se encuentra en un punto de inflexión tecnológico y el Cloud será la plataforma que marcará las pautas a partir de ahora. Para las empresas se hace difícil decidir ahora qué tipo de computación deben adoptar, lo entiendo. De hecho, el momento actual se puede comparar con los primeros años de la aparición, hace ya una treintena de años, de los PCs. Entonces, los ordenadores tenían pocos años de vida y estaban empezando a implantarse en las organizaciones y compañías sustituyendo a las máquinas de escribir, marcando un cambio profundo en la manera de cómo los trabajadores guardaban y se pasaban la información. En aquel momento, las empresas se vieron obligadas a analizar la situación de la tecnología y a tomar una decisión sobre en qué dirección se movían, y obviamente, algunos acertaron y otros no. Pero muchos de los que se quedaron quietos y no se pararon ni a pensar en ello, perdieron. En el libro se analiza las “ventajas y retos del Cloud Computing” (como el subtítulo indica), y puede daros muchos argumentos para ayudar a la toma de decisiones de quien os contrata los servicios.

El libro está disponible en versión digital y papel en la propia web de la editorial Libros de Cabecera. Si se compra en la propia web de la editorial regalan la versión digital (ePub) con la compra del libro en papel.

Muchas gracias a Jordi Torres por esta entrevista para ADWE.

Comentarios arrow Un Comentario

Escribe un comentario

Tu e-mail no será publicado. Los campos marcados con un asterisco son obligatorios.